jueves, 5 de agosto de 2010

Pasajes peligrosos


Camino imperturbable por las calles de San Miguel, temeroso de encontrarme con alguien que no quiero.
Llevo un buen tiempo deseando no tener jamás que toparme con ella.
Sería fácil reconocerla, ojos grandes, pecas en el rostro, estatura mediana, cabello recogido.
Ninguno conoce al otro pero aún así yo conozco mucho de ella.
Veo un ambulante vender bufandas, me gustan.
Veinte soles señor y con descuento para usted galán , me dice el vendedor.
Pago lo acordado, me la pruebo, es caliente y abriga.
Sigo mi ruta sin inmutarme, solo es cuestión de comprar en un par de libros en esa librera que tanto me gusta. No significa que me la encontrare.
Si, el libro de Mariano Olivera ¿Qué más? , bueno, ya que insiste, me llevare Rayuela y ese libro del estante , le digo al chico que me atiende.
Salgo con mis libros y la bolsita de Bryce Echenique estampada en ella.
¿Acaso ella me reconocería?
Tal vez, tal vez. Pero las posibilidades son mínimas.
Decido entrar al Starbucks, pido un café.
Americano con jarabe de almendras por favor, no, no, Ayrton con “y” no con “i.
Recojo el café y me retiro.
Sigo caminando, sé que me la podría haber encontrado por allí.
¿Qué haría si la veo?
Nada, posiblemente nada, solo verla y decir: Ah, era real. Y continuar en lo mío.
Entro a esa tienda de ropa, bonitos polos ¿Si compro uno?
Veo mi billetera, deje la otra parte del efectivo en casa.
Doy vueltas por el lugar.
Hay una guitarra, una pantalla y te dice que introduzcas dos monedas.
Sonrió, no puedo con mi genio, soy un adicto al Guitar Hero.
Meto las fichas y empiezo a jugar.
Chiquillas de diferentes edades me rodean, se maravillan, señalan mi juego como si fuera una cosa de dioses.
Sé que no estás allí, jamás estarías entre ese barullo de gente.
Se terminó mi fantasía de creerme Slash y es hora de volver.
Doy un par de vueltas más para corroborar que no podrías estar parada al lado de esas chiquillas, las cuales, iban del brazo de sus acompañantes que trataban de disimular que no sabían ni ponerse una guitarra.
Prendo un cigarro, estoy mal de la garganta pero es lo de menos.
Me siento en la calle observando a los transeúntes pasar.
Hace frio, se me antoja otro café pero es mejor no volver, mi billetera ya está casi vacía.
Voy al paradero, paro un taxi. Lo abordo no sin antes mirar atrás unos instantes.
Sigues sin aparecer.
Me voy tranquilo, te podre ver en algún otro lado.

Ayrton Vargas
posdata: No estoy paranoico, es solo parte del delirio de esta enfermedad temporal.
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Inmortales - Cementerio Club

8 comentarios:

  1. Esta canción es genial =)

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  2. la escuchare y puede llegar a formar parte de mis canciones favoritas!
    sorprendeme!

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  3. Jaja! Me sucede eso un montón de veces! No eres el único.

    Pd: El Slash aquí soy yo!!! xD

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  4. jaja yo siempre juego con la calavera (¿como se llamaba?) y de casualidad puse a Slash jajaa

    Saludos.

    Ayrton Vargas

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  5. Y mira que para mi sería toda una experiencia encontrarme con esa persona especial, aunque aun no sé quien pueda ser, quizá debo resolver primero eso :)

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  6. :O buena song!!
    saludoooooos

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  7. Puede estar en cualquier parte...abre bien tus ojos.
    un besillo!!

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  8. Cuando se busca, la mayoría de veces no se encuentra.

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