lunes, 7 de noviembre de 2011

Rumbo



-Desahuévate, quita esa cara de puta triste. ¿De veras crees que vale la pena?

-Eso es lo que me apena, saber que no valió la pena.

Lo dijo con ese humor que da ganas de salir a comerse el mundo, a destruirlo, a hacerlo tuyo, a acabar con todos y cada uno que te pregunte qué tienes o si estás bien.

-¿Es que acaso no ves que lo más molesto es que te digan que no hiciste el máximo esfuerzo?- respondió luego que se dio cuenta de que le estaban hablando.

-Sí, pero pierdes el tiempo haciéndote líos en eso.

-Sabes que me gusta complircarme.

-Pues deberías dejar de hacerlo seguido, y más aún ahora.

-Es una ingrata, después de todo lo que hice, es totalmente estúpida esta situación.

-Ella no lo ama, es costumbre o algo peor, deberías compadecerte de ella.

-Tampoco me ama, fue fugaz, como sus besos y sus palabras.

-No reclames palabras tampoco, no esperes más. Ese es tu gran problema, dar mucho por las huevas.

-Vamos por algo para tomar.

-No lo sé, ¿de veras crees que es lo más apropiado ahora? Estás furioso.

-No es eso, es impotencia, pero ya ves, una cosa lleva a la otra.

-Tú de veras aún la quieres, ahí está tu problema. ¡Te falta más amor propio hombre!

-Pero si le di todo mi amor.

-Te lo vuelvo a decir, si vas a apostar de nuevo en darle todo a una mujer, entonces te la estás jugando, una ruleta rusa. ¡¿Y ahora por qué sonríes?!

-¿Qué más queda? Sonreír, ¿no?

-Y enamorarte de nuevo, pero de puro hueveo.

-No, sabes que no puedo hacer algo así.

-En unas semanas ya te estarás olvidando de ella, tienes demasiadas razones para irte olvidando de ella, ¿o no?

-Razones sobran.

En su mente iba cantando “Baby, you took my soul. I gave you everything, what did you give my soul?” y seguía sonriendo. Sonriendo con esa sonrisa estúpida que lo había salvado de varias cosas y lo había ayudado muchas veces de su vida.

-No vas a lograr nada así.

-Fui feliz con ella, tengo que verla.

-¿Para qué? Ella estuvo evadiéndote y luego decía que te quería de la nada, tú mismo me lo dijiste.

-Solo tengo que verla para acabar con todo esto.

-Vas a perder el tiempo de nuevo.

Se separaron en un esquina y él tomó un carro para ir a verla. En el camino pensaba si estaba haciendo lo correcto o si simplemente en cada paradero que avanzaba, el bus estaba más cerca de volverse más patético.





5 comentarios:

  1. Sabias que The Drums es una de mis bandas favoritas?!
    Buen post Lord, me sentí identificada en ciertas partes.

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  2. Interesante entrada chato, aunque hubo algunas cosas que no entendi.
    Hay personas que no saben lo que quieren y que son dificiles de entender, y si te hacen entrar en conflicto, creeme, es mejor dejar ir el tema.
    Saludos, y algun dia charlaremos.

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  3. Y se le entiende, es difícil pasar por una separación a menos que sea uno el que ya esté aburrido del asunto, en caso contrario se caerá en muchos vicios ¿pero quien no ha caído en ellos?, en fin, ánimo Radamanthys

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  4. mmmm cuantas veces he tenido una conversacion parecida y un resultado parecido al que me recomendaron :-(

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  5. uno da mas de lo que recibe, uno quiere lo mismo pero solo se conforma con lo que el otro puede dar.

    vivir con ello o mejor dijo aprender a vivir con eso es la clave para no cagarse la cabeza con cosas de mas x_x

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