lunes, 28 de julio de 2014

Otro lunes

Es lunes y estoy cansado. Tengo los huesos molidos y el alma removida. Hace unos meses, tal vez años, me hubiera arrepentido de lo que escribía. Del daño que podría hacerle a las personas con mis escritos. Estoy muy cansado, de veras.

No sé en qué momento me puse a pensar en este cansancio que me deja inmovil , preso de nostalgia de los buenos tiempos. Hace mucho tiempo que dejé de preocuparme por esos asuntos, olvidar qué era lo que de veras me hacía feliz.

Hace buen tiempo cuidaba a alguien con toda mi alma, con todo el amor que pude recuperar y juntar. Escribo palabras que formar frases sin contar con el sentido porque no me importa ahora que me duele terriblemente el cuello porque no he dormido en 24 horas. Escribo sin ver, sin releer, sin importarme qué habré dicho antes, como por ejemplo, si es que ya mencioné que me duele el cuello o si estoy cansado.

Yo hoy quiero una pausa. Es lunes y quiero pausar el tiempo por miles de años, por miles de vodkas o aguardientes antioqueños, pero sé que, al final de todo, de nada me servirá parar el tiempo, porque este volverá a moverse hacia adelante y yo nada podré hacer, por más que me llame Marty Mcfly.


Marty Vargas

martes, 1 de julio de 2014

Pero sí, son buenos tiempos para cambiar

¿Nunca han sentido un vacío un terrible dentro de ustedes? Uno de esos que te hace temblar, que hace que quieras vomitar, que hace que se contraigan los músculos de las piernas, de los hombros. Que logran que te quedes inmóvil, casi tan malos como un buen invierno sin calor alrededor. Un vacío tan largo que logra dañarte lentamente, letalmente. Que evita que respires y que te pesen los párpados. Pero al mismo tiempo sientes que no te daña, por más que lo ves, este no logra lo que a tu ojos es real, es solo una ilusión. Lo mismo pasó una noche de invierno limeña, solo eso.


Marty Vargas